Hoy el tema del verano: los malvados FLASH y sus bordes corta-bocas

Frase del día

“Si tan solo Dios me hiciese una señal… Como hacer un ingreso en mi cuenta corriente….”

Verdades Matutinas

Cuando uno va al cine a ver una película de espías americana ya sabe que se va a encontrar de todo, agentes saltándose la ley como si pasearan por su casa, asesinatos en los que nadie pregunta ¿Quién? O ¿Por qué?… Sin embargo cuando lo que uno va a ver es una película de espías españolas ya nos imaginamos todos a Mortadelo y Filemón haciendo de las suyas. Y es que no debeis engañaros con los medios de espionaje españoles: No son malos, son peores. Pero esto tampoco nos imprta mucho, a menos que suceda algo como lo que acabamos de leer el El País.

Para que os hagais una idea la historia viene a ser que un imán (Uno de esos curas musulmanes), de estos que llevan más de 10 años en España y aún no saben español porque no conocen a ninguno, estaba detenido por abusar de sus jóvenes alumnas en su escuela del Corán. Aunque no hace falta decir que este mismo hecho llevado a cabo por un cura católico hubiera sido portada en todos los periódicos, la historia no hubiera pasado a más de no ser por la peculiar condición del sacerdote moro. Y esa condión resultaba ser la de espía, si señores un espía del CNI que era “cura de mezquita”  y que informaba al centro de inteligencia sobre lo que sucedía entre sus fieles.

Esta circunstancia en un principio no tuvo nada que ver, de hecho la abogada del iman presentó ante el juez la colaboración con el CNI como atenuante, aunque el juez la rechazó. Todo estaba siendo un juicio normal de abusos hasta que, sin saber muy bien como ni cuando, la fiscalía se presenta donde la abogada del iman y le ofrece un trato de 2 años de carcel sin condena (Que no tendría que cumplir) y 4.000 euros de multa ¿Y esto a santo de qué? Pues no lo se la verdad, pero yo espero, y desde aqui por lo menos lo hacemos, que alguien recuerde a las familias de esas 3 chicas que sufrieron “abusos continuados” y que ahora ven como todo lo que sufrieron se paga con poco más de 1.000 euros  en esta injusta justicia nuestra.

Pero no todo iban a ser malos temas hoy, de hecho los domingos se merecen empezar siempre con buen pie, por ello os traemos nuestra sección humorística de la semana, destripando hoy un asunto que en verdad toca las narices hasta extremos insospechados, los rebordes afilados de los flashes ¿Os lo vais a perder?

PEQUEÑAS y grandes cosas que tocan los huevos

El verano es, para la mayoría, la estación del año en la que más cuesta trabajar, o por el contrario la única época en la que consiguen trabajo; en verano todo el mundo está feliz, todos compran, venden y gastan, la gente se anima a salir de sus casas y aparecen las típicas fiestas de cada pueblo o ciudad. Pero ¿Cuándo empieza el verano?

 

Hay quien dice que el 21 de junio, que por San Juan y todo lo demás, pero no amigos, hay otro momento más decisivo y exacto en el que empieza el verano. Allá por mayo o principios de junio, si el tiempo lo ha permitido ese año, habrá un día de calor en el que asombrosamente todos los quioscos y multitiendas de la ciudad rellenarán sus arcones-congeladores con el producto estrella que marca y lleva marcando los veranos desde hace mucho tiempo: El flash.

 

Siempre nos resultó rara la palabra, al no ser habitual en castellano el sonido final -sh, a todos nos ha costado un poco siempre eso de decir “Dame unos flashes” o “Dame un flash”, pero bajo tan extraño nombre se guarda una de las golosinas-helado más famosas de nuestra juventud, aquella que con solo medio duro o 20 céntimos estaba al alcance de cualquier niño y que sin duda más de uno habrá tenido (En bolsas) en el congelador de sus casas.

 

Compuesta por agua y concentrados de diferentes sabores este polo-helado es sin embargo el resultado de una mente malvada y maquiavélica. Sí amigos, los flashes son en realidad un invento del diablo ¿Recordáis las típicas manzanas de caramelo con cuchillas de afeitar dentro que tanto salen en las películas americanas? Pues bien, según parece el inventor del flash debía de odiar de alguna manera las comisuras de la boca de lo niños, porque diseñó un envase para TODOS los flashes con unos afilados rebordes a cada lado, rebordes que se veían aún más afilados si acababan de salir del congelador.

 

¿Alguien ha oído hablar de qué es la “sonrisa del payaso”? Por lo visto es una tortura usada por las mafias que consiste en rajar la cara a partir de las comisuras, y aunque a tanto no llegamos estos helados si que llevan un camino ahí ahí. Puedes ver niños con sendas grietas en las comisuras por todos lados, no hay flash que no haga daño, sobretodo cuando ya queda solamente líquido y tienes que poner el flash en vertical y la bocaza entera debajo para que caiga todo donde debe de caer.

 

Y cuando aún en pleno siglo XXI los flashes siguen siendo un quebradero de cabeza para cortarnos la boca con los bordes, también es cierto que seguimos comprándolos, por su precio o por lo que sea pero no se dejan de comprar. Pero ahora yo me pregunto ¿No ha habido a estas alturas a quién le de por hacer un flash sin bordes? ¿Tiene que estar reñido el comer flashes con el mantener una boca libre de cortes?

La mafia del flash amigos, pero con esta indignante pero habitual “PEQUEÑAS y grandes cosas que tocan los huevos” acabamos el post de hoy, deseandoos a todos el mejor de los sábados posibles ¡Adiós amigos!